El secreto mejor guardado del PrÃncipe de Asturias: su berenjena
Felipe de Borbón y Grecia, Letizia Ortiz

Después de haber hecho un repaso al archivo fotográfico del PrÃncipe de Asturias, Don Felipe de Borbón, parece haber nacido un gran y único motivo para tener respeto y admiración por la retrógrada monarquÃa española.
Felipón, fiel aficionado a las americanas de talla XXXL, pretende esconder con discreción la generosa dotación genital que la madre naturaleza le ha dado. Muy a su pesar, alguna vez se sucede algún desliz que hace la delicia de alguna maruja y acérrima al corazón rosa de la Casa Real, y como no, de su parienta Letizia Ortiz, que la muy pilla sabÃa bien lo que se llevaba al altar.
Bien lo pudimos comprobar el otro dÃa cuando Letizia conmocionó al mundo con su casaca negra del rastro y el broche del mercadillo. A pesar de sus fachas, el paquetón de Felipe acaparó buenas miradas:

En esta otra imagen, por la cara de felicidad de ambos y la abertura de boca y posición de la mano derecha de Leti, podemos imaginar que pasaron un buen rato antes de comenzar el acto oficial del dÃa:

Inevitablemente, al prÃncipe le han de hacer sus trajes de aviación mediante previo encargo, para asà colocarle un soporte especial oxigenado a su medida para sus poderosas zonas bajas:

En este otro acto oficial, Felipe parecÃa bromear gestualmente con la prensa sobre el miembro con el que practica sexo genital y oral a la vez con su escuálida Leti. Es decir, que se la introduce cautelosamente por abajo y le sale por arriba:

Y finalmente, una fatÃdica instantánea de su perfil más indiscreto, donde la abertura de su descontrolada chaqueta, permite visualizar un gran miembro bajo unos pantalones beige de la temporada 2004-05 de Pull&Bear:

Después de estas imágenes, ¿a quién no le apetece rendirle de rodillas al PrÃncipe los mayores respetos?
Que Dios se la conserve por mucho tiempo.
Agosto 3rd, 2008 Bea Cárdenas
1 Lord Chistorra comenta:
Os recomiendo este libro, en el cual comentan cositas sobre las reales homes que imperan sobre los gentilhombres.
En fin, espero que sus reales tributos no decaigan con el paso (y el peso) del tiempo.
Gentiles saludos !!
ñaka-ñaka