Hay un dicho que dice que “las mascotas se parecen a sus dueños”. Hay casos en los que la inversión de la afirmación se ajusta mejor a la realidad. Un claro ejemplo lo tenemos con Paris Hilton, “dueña que se parece a su mascota”.
En realidad, Paris cuenta con trece bichos en casa, pero su animal más amado es una cerda, a la que nos referimos al hacer referencia al famoso tópico.
Princess Pigelette, como así se llama la muy cerda, duerme con Paris Hilton y el novio de ésta, Doug Reinhardt, otro gran porcino sin raza definida. ¿Convivirá feliz el chico en ese menage a trois tan variopinto?
“El amor que me dan mis bichos es incondicional. Me hacen feliz y me siento bien cuando les tengo cerca”, ha comentado Paris con los ojos iluminados, lo que nos da a pensar si sólo se refiere al cariño cuando habla así de ellos, teniendo en cuenta sus depravados gustos en específicos menesteres.
Fuente: El Mundo.