Bares de famosos que no te puedes perder

kinsushibar

Muchos famosos aprovechan la comodidad económica de que disponen para llevar a cabo un negocio al margen de las cámaras. Bien conocida es la faceta vitícola de Andrés Iniesta, por ejemplo; las labores como productor musical de Pharrell, o la empresa de apps y videojuegos de Piqué. Otros en cambio apuestan por un bar, restaurante, o local de hostelería. Veamos algunos ejemplos.

Restaurante japonés de Luis Figo… ¡en Barcelona!

Sí, ese portugués que en verano del año 2000 fichara por el Madrid, aprovechó su previa estancia en el Barça para montar un restaurante japonés que al margen de dramas deportivos (a día de hoy sigue siendo objeto de pintadas y otras fechorías de vez en cuando), lo cierto es que destaca por ser uno de los mejores de la ciudad catalana en materia oriental. Elegante y acogedor, el Kinsushi Bar se desmarca de la competencia por contar con productos siempre de primera calidad y estar equipado con la más avanzada tecnología para su correcta conservación. Una cocina siempre a la vista para poder ver los ingredientes y el estado de la mesa fria, la tabla caliente, extractor y demás maquinaria, garantizan la salubridad de un restaurante sin igual en pleno Eixample barcelonés. Será un traidor en lo deportivo (o no) pero desde luego, Luis Figo sabe lo que es comer bien.

oh bla bla

Santiago Segura y Cayetano Rivera, unidos por un local

Nos podríamos preguntar qué tienen en común un torero con el director de Torrente, y a priori no nos saldrían demasiadas ideas. Sin embargo, ambas estrellas unieron fuerzas para montar el Oh, bla bla!, una trattroria/sushi bar (así se autodefine) situado en la calle Génova de Madrid. Esto es: la calle donde tiene su sede el Partido Popular. Ups. Curiosa localización para un local en el que se come japonés e italiano de primera, y que por la noche se convierte además en un destello de luz para la transgresión y lo canalla en el lugar en que menos cabría esperar. En muy poco tiempo, el Oh, bla bla! se ha convertido en un punto de referencia precisamente por echarle salero, aprovechar al máximo su ubicación convirtiéndola en el principal reclamo de un restaurante de muy, muy buenos platos (y mejor ambiente).

Una crepería parisina en la capital española, de padre sevillano

Popurrí increíble de nacionalidades es lo que ofrece, ni más ni menos, la Crêperie La Rue de la calle Colón. Un rincón digo de película, en concreto de Amélie por su entrañable decoración. Lo que más atrapa a sus habituales es su entrañable condición de espacio sencillo y coqueto, con crêpes hechos con amor y cariño, así como la otra gran variedad de postres y dulces que ofrece un local que, ahá, es de famosos. En este caso se trata de otra asociación de estrellas: Paco León, actor al que pudimos ver en Aída antes de convertirse en cineasta a seguir muy de cerca (Carmina o revienta) como Fele Martínez, que ya está algo más desaparecido aunque todo el mundo siga recordando su papel en Tesis.

 

Como ellos, muchos otros famosos cuentan con locales repartidos por la geografía española. Inma Cuesta, Gonzalo Miró o el hijo de Aznar son más ejemplos de nombres conocidos que cuentan con algún rinconcito por si eso que dicen de la fama, que es efímera, es cierto. En ese caso, habrá que curarse en salud con la gestión de esta clase de negocios.

 

¿Habéis ido a alguno de ellos? ¿Conocéis alguno más? ¡Decidnos y los añadiremos a la lista!

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