
Ángela Linares, bautizada como “la ciega de Gran Hermano” por su deficiencia visual, participante de la novena edición de dicho concurso, ha posado desnuda para la revista Interviú de esta semana.
La muchacha se ha casado nada más salir del programa con su novio desde hacía nueve meses (con los cien días de estancia en la casa de por medio), y ha aprovechado para volver a celebrar el casamiento con Interviú, haciéndose una sesión de fotos con un harapo blanco y unas flores de plástico.
Como bien se puede ver, Ángela no tiene un cuerpo para tirar cohetes ni dote alguna de modelo, pero las poses que le han mandado hacer no le han ayudado nada, son realmente infames. ¿Lo habrán hecho a propósito para que la gente la critique y se ría de ella? Menos mal que la pobre no puede ver como la han sacado, sino se le caería el alma a los pies.
Con una webcam hubiese quedado mejor.
¿Cuánto crees que le habrán pagado por esta joya de reportaje?