Quien más y quien menos, alguna vez se ha proporcionado placer con algo más que las manos y el aparato reproductor de la pareja. Unos con objetos rudimentarios, frutas, botes de desodorante… Y los más refinados y psicodélicos, como muchas de nuestras celebridades, utilizan juguetes sexuales con un avanzado glamour adherido a sus cachivaches de la satisfacción, léase adornos de Swarovski, diamantes u oro.
Sean más o menos lujosos, al final les sirven para correrse exactamente igual. Para los que tengáis curiosidad por lo que se introducen las famosas y algunos famosos por sus cavidades, os dejaremos con una lista de los artilugios orgásmicos que usan las celebrities para darse amor, masturbarse en compañía o en soledad. Y no se introducen cualquier cosa, sino lo más delicatessen del sex shop:

Britney Spears hace tiempo que dejó de ser la princesita del pop, pero lo que no esperábamos de ella es que pasase de ser una pudiente superstar a una pobre mujer de vida austera comprando víveres y harapos de saldo.
Tú tampoco te lo hubieses llegado a imaginar, ¿verdad? Pues sí, sí. Britney fue pillada hace unos días revolviendo gangas en una tienda de ropa en Australia cuan mendigo rebuscando basura servible en un contenedor de restos orgánicos.
La cantante fue fotografiada con una amiga y, curiosamente, con su guardaespaldas -aún le queda calderilla para estos servicios de primera necesidad, aunque ya no sea lo que era-, en una tienda llamada David Jones, que vendrá a ser algo así como “Vero Moda” en España, y allí adquirió unas bragas “María” blancas de encaje y unos vestidos de temporadas pasadas con una promoción del 40% sobre su precio original.

Pobre Britney Spears. Ha conseguido estrujarnos unas gotitas de nuestras glándulas lacrimales. La ‘chocho loco’ cantante del pop, quién ya parecía haber asentado la cabeza pensante y la intermedia con su formal novio Jason Trawick, estaba muy segura del amor que le profesaba a su novio, hasta el punto de llegar a anunciar a la familia los planes de boda y fidelidad para toda la vida. De lo que ella no se dio cuenta es que se trata de un negocio bilateral, y de ello fue consciente después de haber recibido un “no” como respuesta a su petición de matrimonio.
Al parecer, en plena gira australiana, la rubia le pidió de rodillas que se casara con él, a lo que el chaval dijo que no. Según los medios de comunicación del país, “Él no está impresionado por la fama y se toma muy en serio el tema del matrimonio”, Es un chico listo, Britney es como la soltera negra del pop.
La decepción de ella no ha podido ser mayúscula. Sólo ha tenido boca para pronunciar un par de cuestiones retóricas: “¿Alguna vez has amado realmente a alguien? ¿Alguna vez has sido realmente herido por alguien?”.
Lamentamos su disgusto, pocas celebridades se terminan enamorando de un hombre pobre, y eso hay que tenerlo en cuenta.
Fuente: Los 40 Principales.

Parda se ha liado en Australia con una actuación que ofreció la descompensada Britney Spears a cambio de la cantidad de 200 dólares por cabeza presente en el recital.
El epicentro de la polémica se halla en que dicho espectáculo fue en playback. Britney no cantó a viva voz, sino que sólo movió los labios desacompasadamente al mismo tiempo que meneaba el cuerpo, lo cual decepcionó mucho a esos seres humanos que tuvieron el detalle de gastarse esa cantidad de dinero para tan lamentable evento musical.
Tanto fue así, que muchos de ellos solicitaron la devolución del importe de la entrada por insatisfacción con el producto. No les han hecho caso, como es evidente, pero se ha abierto la posibilidad de aprobar una ley que informe en los tickets de que los artistas actuarán en playback.
Los organizadores de los eventos de Britney han comentado que recurre a esta técnica para centrarse en el baile y no soltar un berrido indeseado. Esto se resume en que la cantante sufre la masculina incapacidad de realizar dos o más cosas a la vez.
Según han comentado, “Britney está muy molesta por lo que se ha dicho”.
Pobrecita.
Fuente: Los 40 Principales.

Qué pampurrias entran un domingo por la mañana. Y no me refiero a la resaca de la noche anterior, sino a estar felizmente cotilleando la prensa rosa cibernética y encontrarse una recientísima foto de Britney Spears con las ubres colgando como una respetable señora de 80 años que ha parido diez veces sin sujetador.
Esta imagen de la Spears que vemos aquí arriba, fue tomada en Australia en una caliente y tranquila tarde, cuando salía de un hotel sin duchar y con la parte de arriba del pijama. Una camiseta con mangas entre blanca y gris, que directamente mostraba su par de pezones como campurrianas en unos senos ligeramente descompensados.
¿Cómo va a quedarse la gente con una buena imagen física de ella si luego, cuando se despoja de alguna prenda, se desparraman sus nebulosas carnes?
Fuente: Pop Rosa.
Ya ha visto la luz de los fluorescentes el video de la nueva cancioncilla de Britney Spears, titulada “Three”, que irá incluida de forma inédita en su álbum recopilatorio “The singles collection”, el cual estará en el mercado el día 24 de este mismo mes.
Un single pseudo-pornográfico, pero adaptado a todos los públicos para que las mamás de los adolescentes histéricos no lloren. Un single que invita a las relaciones sexuales donde tres no son multitud, donde la tercera parte no es complemento, sino necesidad, donde tienen cabida todo tipo de mezclas y prácticas que dan lugar únicamente a lo carnal. En definitiva, un mediocre canto al liberalismo sexual en sintonía pop, letra simple y barata, muy interpretable pero con un único significado.
El videoclip prometía ser un auténtico film XXX, pero es fiel a la línea de la Britney Spears de hace unos años: tristes coreografías, atuendos que se quedan en el camino a lo provocativo y una envoltura global muy ‘chicle’.
¿Algo que objetar?