Hoy 31 de agosto se cumplen 10 años de la muerte de la pricensa Diana de Gales. Una emotiva fecha que todos recuerdan y, en especial, sus hijos, los príncipes Guillermo y Harry, quienes han elegido el himno que sonó en la boda de su madre para conmemorar su muerte.

Tal como narra la revista Hola, en Londres se ha recordado a Diana, llamada también “la princesa del pueblo”, en la capilla de la Guardia Real de Su Majestad, a escasos metros del palacio de Buckingham, en la capital londinense.
Mucho se ha especulado sobre si la actual pareja del príncipe Carlos, Camila, duquesa de Cornualles, asistiría a esta ceremonia. Según Hola, a pesar de haber sido invitada por los príncipes, Camila decidió no asistir a este acto por las críticas levantadas en cierto sector de la sociedad inglesa. Tampoco ha asistido el padre de Dodi Al-Fayed, que recordemos también murió en el accidente, Mohamed Al-Fayed. El magnate ha preferido recordar a su hijo con un minuto de silencio en Harrod’s, sus almacenes de Londres.

A pesar de lo mal que está el mundo, la gente sigue empeñada en traer nuevas vidas a este cada vez más muerto planeta. Esta vez le toca a Sara Buys. “¿Y esa quién es?” se podrá preguntar la mayoría de los millones de habitantes reconocidos del Universo. Seguramente sea una cualquiera, pero está casada con el hijo de Camila Parker Bowles (la ahora Señora del Príncipe Carlos de Inglaterra): Tom Parker Bowles. Necesidad de pañales y de quien le limpie al retoño, no tendrá.
“Le hemos contado a nuestros familiares y amigos, y ellos están encantados”, dice Parker Bowles, de 32 años. ¿Inesperada reacción? Era predecible que se echarían a llorar, pero han sabido mantener las formas y simular un profundo orgullo y satisfacción.
“La madre está en las nubes con la idea de convertirse en abuelita”, dice el diario The Mail refiriéndose a la respetable Camila, la futura abuela de Inglaterra.
En septiembre verá la luz esa inocente criatura. Que les aproveche.

Camilla Parker Bowles, de 56 años, esposa del príncipe Carlos de Inglaterra, será intervenida en sus profundidades de mujer de histerectomía. Este sometimiento quirúrgico consiste en la extirpación del útero como “intervención rutinaria” –dicen sus portavoces-, descartando cualquier complicación relacionada con cáncer.
Una vez extirpado, será inexistente la posibilidad de quedarse en estado gestacional, por lo que podrá disfrutar de sus relaciones carnales sin temor a la visita de la cigüeña.
Este paso por el quirófano le obligará a permanecer seis semanas en reposo, lo que Camilla lamenta enormemente por no poder atender sus obligaciones previstas.
Pero lo importante para el mundo entero es que se recupere de la mejor manera posible de esto, quedando lo demás en un segundo plano.
Foto: la mejor del book.