A tempranas horas de la mañana del viernes, nos llegó a la redacción Marujil uno de los primeros regalos navideños por parte de una persona anónima que no nos ha querido decir con claridad ni exactitud su identidad. Lo que está claro es que nos quiere, aprecia y admira y valora nuestro duro y laborioso trabajo. Y puede que, quizás, también busque la fama cogido a nuestra mano, como en su día se la tendimos al mister, modelo, parapsicólogo, locutor de radio, coreógrafo, bailarín, actor y auxiliar humanitario de República Dominicana: Richard Nemen-Asilis.
Sinceramente, estamos altamente intrigados con este chico que nos ha hecho entrega de su intimidad, desnudez y exhibición a modo de fotografías. Por ello, pasamos a presentarlas con la esperanza de que alguien nos pueda ayudar a averiguar de quién se trata.
En la siguiente fotografía lo podemos ver sentado en el cuarto del computador sobre una silla de bar. El chico luce una elegante falda roja de satén, unos calcetines blancos de lana de oveja asturiana, unas zapatillas erosionadas por su uso y una pancarta tamaño DIN A4 con la dirección de Marujeo:

En este planeta tan desprendido del Cristianismo, ha llegado a Perú desde el cielo y directo a todos los rincones, un enviado de Dios que bien podría ser primo carnal de Richard Nemen-Asilis.
“A mi me creó Dios en el vientre de mi madre”, asegura él.
El sujeto en cuestión se llama Nezareth Castillo, cuenta con la corta edad de 13 años y asegurar haber tenido una revelación divina a los 3 años, lo que lo hace ser el predicador evangelista más joven del mundo.
Este diminuto pastor ya ha conseguido reunir a nada más y nada menos que a 60.000 fieles en el tiempo que lleva transmitiendo su versión de la palabra de Dios. Pero sus conferencias son más que todo eso, son un auténtico espectáculo para aquellos que acuden a visionarlo: canta y baila canciones compuestas por él mismo.
Este niño coraje presume con orgullo el haber sanado a numerosos fieles enfermos y haber vencido a Satanás, además de soñar con ser el presidente de Perú.
Todo un partidazo de corresponsal del cielo. No olvides su nombre: Nezareth Castillo.