
Cada ser humano que poblamos este putrefacto mundo tenemos nuestras rarezas, manías y excentricidades que a ojos de los demás nos hacen parecer los más extraños, indignos o despreciables, dependiendo de la manía de la que se trate y de quien la esté juzgando.
Esta cuestión digna de examen psicológico es algo que va directamente relacionada con el poder adquisitivo de cada uno, pues a más dinero, más actitudes menos comunes, más llamativas y sorprendentes para el resto de los mortales.
Para buen ejemplo de esto tenemos a los famosos más poderosos, desquiciados y ociosos:

La estatua en honor al cineasta Woody Allen que se encuentra situada en la capital del Principado de Asturias, donde tantos turistas a lo largo del día se disparan fotos junto a ella, ha sufrido una modelación estética en una juerguista noche de las fiestas de San Mateo que aún se están celebrando.
Un pendiente en la oreja, los labios pintados de rojo y un destrozo en sus gafas (no es la primera vez que se las parten) son las modificaciones que ha sufrido nuestro más querido paseante de bronce por las calles de Oviedo.
En las fotos puedes ver los cambios de look vandálico-callejeros:

La ex “Gran Hermana” Aída Nizar ha sido condenada por la Audiencia de Valladolid a seis meses de cárcel y a pagar una multa de 5.400 euros por falsificación de su DNI.
La investigación de dicha falsificación se inició cuando Kiko Hernández, contertulio de “A Tu Lado” y compañero de la imputada, mostró en un programa un cliché del DNI de Aída con la foto de su hermana Alía, permaneciendo correctos el resto de datos.
Al parecer, Aída utilizaba el carnet falso para que su hermana la suplantase en los exámenes de la carrera de Derecho, que actualmente está cursando.
Aída alegó que se trataba de un error cometido por el funcionario que realizó la tramitación de su carnet de identidad, ya fallecido. La Audiencia Vallisoletana no consideró tal fallo dada la diferencia física entre las dos hermanas.
Buena estancia en la celda, refinada Aída.