Boda civil en Mónaco, sosa ella, soso él

Boda civil en Mónaco, sosa ella, soso él


Por fin hemos recogido a Albertito, a sus 53 años y tras 136 novias, que alguien que se aburría se ha molestado en ir contándoselas y claro si Carolina ya lleva 3 matrimonios y Estefanía 2 pues a él no lo íbamos a apañar con solo una ceremonia, así que lo casamos dos veces, una por lo civil y otra como manda la Santa Madre Iglesia ¿vírgen?, noooo me refiero ante Dios y ante los hombres.


A las cinco de la tarde del pasado viernes 1 de julio Alberto y Charlene se encontraron en la sala del trono del Palacio de los Grimaldi y ante los más íntimos, en total 80 y el presidente del Consejo de Estado Philippe Narmino que era el que oficiaba la ceremonia, se convirtieron en marido y mujer.


El primero en dar el sí quiero fue Charlene, yo creo que Alberto desconfiaba de que fuera a llegara al final y no protagonizar otra huída hacia el aeropuerto de Niza así que dijo, que hable ella primero. En la misma sala Carolina y su hija Carlota vestidas por Chanel y con sendas pamelas de rafia, Estefanía llora que te llora, vestida en tonos visón. El novio muy elegante de oscuro y Charlene con un traje de falda pantalón en color aguamarina de la firma suiza Akris. El pelo recogido imitando a los peinados de Grace Kelly. Si la chica se esfuerza pero de donde no hay, no se puede sacar.


Tras la boda el saludo desde el balcón de Palacio con un recatado beso y por la noche un espectáculo de luz y sonido a cargo del músico Jean Michel Jarre.


Conclusión, todo muy insustancial y no porque los platos con los que obsequiaron a sus súbditos en la plaza del Palacio carecieran de sal, sino porque “la Charlene” estuvo más estirada que el palo del un mástil, con una sonrisa forzada de “no me he casado y ya no te aguanto” y Alberto solo tenía ojos para la hija de Carolina y la propia Estefanía a las que no paraba de hacerles guiños, a su ya esposa ni una mirada de complicidad, ni darle la mano, nada solo le faltó decir “aire, que corra el aire”


Ay ay ay que no sé por qué pero esta boda me huele a chamusquina. Y la religiosa…bueno esa la dejamos para más tarde.


Imagen: El Mundo

1 Comentario

  1. […] boda estaba en suspenso esperando a que la criatura naciera, pero creemos que no vamos a tener otra boda en Mónaco de las de opereta, sino más bien una boda hippie de playa y pareo seguramente en […]

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